Mensaje de Xabier Basañez, presidente de la Asociación de Ferias Españolas, con motivo de las fiestas navideñas y del Año Nuevo - IFEPA

Mensaje de Xabier Basañez, presidente de la Asociación de Ferias Españolas, con motivo de las fiestas navideñas y del Año Nuevo

Como presidente de la Asociación de Ferias Españolas, quisiera reiterar nuestro profundo agradecimiento a los profesionales sanitarios y de otros muchos colectivos que han estado haciendo un trabajo admirable desde que se extendió la pandemia del COVID-19 para que los ciudadanos pudiéramos seguir afrontando esta situación, y también trasladar nuestras condolencias a las familias afectadas por esta terrible plaga.

Como es bien sabido, por lo que respecta al sector ferial en España, la pandemia ha hecho que se detuviera casi por completo nuestra actividad desde marzo. Confiábamos en la vuelta a la actividad en septiembre, pero las nuevas circunstancias nos obligaron a seguir posponiendo y cancelando las ferias programadas. Desde finales de junio, solamente han podido llevarse a cabo unas pocas ferias de público y alcance regional en algunas ciudades. Unas pocas se han transformado en ediciones virtuales o híbridas con un limitado componente presencial. El número de las ferias celebradas en 2020 no supera el 25% de las que estaban previstas inicialmente.

Las consecuencias de todo ello son muy graves, tanto por la repercusión en la industria ferial, como en otros muchos sectores de actividad vinculados de forma directa o indirecta con ella, como las empresas de stands y de servicios, hoteles, restauración, transportes, azafatas e intérpretes, agencias de viajes, publicidad, seguros, imprentas, ocio, compras, turismo, etc. También para las empresas expositoras y para los visitantes, el no poder llevar a cabo los negocios que se hubieran establecido en las ferias no celebradas supone una pérdida enorme.

Recordemos que el impacto directo, indirecto e inducido de la actividad ferial anualmente se eleva a 13.000 millones de euros, lo que se traduce en una aportación al PIB español de 6.500 millones de euros y la generación de más de 123.000 empleos directos e indirectos.

En todo este tiempo se han desarrollado protocolos de actuación validados por las autoridades, que se aplican en los diferentes recintos feriales convirtiéndolos en espacios seguros. Concretamente, el trabajo realizado por nuestra asociación, en colaboración con la Asociación de Palacios de Congresos de España (APCE), entre otras, se tradujo finalmente en una Especificación UNE para el turismo MICE, elaborada por el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) a instancias de la Secretaría de Estado de Turismo. A partir de aquí, las organizaciones feriales han diseñado e implementado sus propios protocolos y guías de actuación para prevenir y garantizar la salud y seguridad de los diferentes colectivos que intervienen en la preparación o participan en las ferias, congresos y eventos afines.

En este momento, en que ya se anuncia la llegada de las vacunas para hacer frente al COVID-19 y la vacunación de gran parte de la población en los próximos meses, tenemos confianza en que se minimice el riesgo de contagios y que puedan celebrarse nuevamente ferias comerciales y otro tipo de eventos. Es decir, ya podemos ver de nuevo la luz al final del túnel.

Como consecuencia de la crisis sanitaria tendremos que hacer frente a la crisis económica, que con seguridad afectará a empresas de numerosos sectores. Algunas de estas empresas encontrarán dificultades para participar en una o más ferias, pero entendemos que la celebración de dichas ferias será fundamental para activar y favorecer la recuperación económica. Tengamos en cuenta que, a medida que la población española y de otros países se pueda ir vacunando, se irán abriendo fronteras, se recuperarán los enlaces aéreos, se habilitarán de nuevo los hoteles, etc., lo que derivará en que las personas puedan viajar y asistir a las distintas convocatorias feriales.

En definitiva, si bien el panorama sigue siendo complejo, tenemos que ser capaces de ver la parte positiva, la progresiva vuelta a la normalidad que se producirá en un próximo futuro.

Para finalizar quisiera desearles unas Felices Fiestas y un venturoso Año Nuevo, que nos haga olvidar el año que ahora dejamos.